Experiencia de Cristina Rodríguez
Tengo 33 años y soy atópica. Aunque a mí me salió de adulta, de pequeñita tenía mis problemillas de piel, con los cambios de tiempo, etc, pero los brotes gordos comenzaron de adulta.
He tenido tres brotes muy fuertes, generalmente motivados por el estrés y los nervios. En este último que estoy ya voy por casi los 7 meses… pero puedo decir que soy atópica “curada”, aunque ahora lo vea un poco gris, porque ya me curé la última vez y estuve 4 años perfecta.
Mi curación va a través de la homeopatía y la acupuntura, y de últimas también estoy con algo de electroacupuntura (vamos, terapias alternativas, después de pasar por los corticoides, protopic e incluso los inmunosupresores orales). He pasado unos meses muy muy chungos, pero ya estoy mejor, y espero y confío en que llegue pronto la mejoría y ya no sean 4 años, ¡sino muchos más sin que me vengan más brotes!
Por eso me he animado a contaros mi experiencia. No sé si podrá ayudar, pero al menos espero que sirva para animar, porque cuando estamos mal necesitamos mucho apoyo, y parece que nadie entiende por lo que estamos pasando.
Mi peregrinaje:
Comencé con un dermatólogo muy conservador, que lo único que me mandaba era antihistamínicos y corticoides, que nada me hacían. Cada vez iba a peor, hasta tuve que ir de urgencias al hospital con la “cara de monstruo”.
Desesperada acudí a un homeópata que me recomendó un tío mío, pero no me fue nada bien, peor si cabe, pues no me dejaba echar los corticoides y pasé 6 meses horribles. Tengo que decir que de todas maneras ese homeópata no me daba mucha confianza, no lo veía muy entendido, no sé si me explico. Después de ese calvario, en plena adolescencia, que salía por las noches y me tenía que meter en el cuarto de baño de los bares para rascarme a gusto ya que me daba vergüenza, y eso si salía, pues me entró complejo y casi casi depresión.
Cambié de dermatólogo, al Dr. Sánchez Conejo Mir (en Sevilla). La verdad es que es un profesional como la copa de un pino, aparte que agradable y me hacía salir de la consulta con una sonrisa en la boca. Me puso un tratamiento muy fuerte, la ciclosporina, y la verdad es que me fue estupendamente; me neutralizó el brote. Cuando acabé con ese tratamiento, salieron los inmunosupresores vía tópica (protopic) y tengo que decir que a mí la medicación me fue muy bien; era otra persona. Como yo digo, con el protopic me casé, y gracias a él durante no tuve que pensar en mi piel durante un par de años. Pero a mí no me gustaba ponerme tanta crema, que sabía que no era buena. Dependía de ella totalmente y ya durante tanto tiempo sabía que tenía muchos efectos secundarios. Lo que me hizo decidirme a dejarlo fue cuando quise tener niños (¡¡es que somos madres antes de tener a nuestros niños en brazos!!), pues no te puedes quedar embarazada con esa medicación.
Una amiga me habló de su padre (Dr. Nieves), que lo probara, que era muy buen homeópata, que si ya había probado uno no era que no sirviera la homeopatía. Me decía: cuando tú vas a un médico y no te va bien, ¿qué haces? Dejas la medicina o te vas a otro médico? Así que lo probé… y fue duro, todo hay que decirlo, porque no puedes tomarte ninguna medicación y los brotes los pasas sólo con hidratante. Estuve 2 meses casi sin salir de casa, ya no por vergüenza, es que la ropa me hacía daño y no podía ponerme nada encima. No os contaré lo que pasé porque muchos lo sabéis…mi cuerpo era una herida abierta…pero tras 4 ó 5 meses ¡llegó la curación! Y así tuve a mis dos niños. Con el primero al principio del embarazo me puse un poco peor, pero mejoró enseguida. En 4 años he estado casi perfecta, y digo casi porque en el último año y medio las manos eran las que me han dado la lata, por temas de nervios y esas cosas.
Pero hace casi 7 meses que estoy en otro brote, motivado por una causa de estrés muy gorda, y lo he pasado casi peor, pues con niños ya no te puedes encerrar, tienes que estar pendiente de ellos cuando ya no puedes más…o casi mejor, pues también me ayudaban a olvidar. Ahora estoy con homeopatía, con acupuntura (una tía mía, la Dra. Moreno Calín, una maravilla), que me ha ayudado mucho, incluso a descubrir el por qué (algo fundamental para cuidarte y procurar que no vuelva a ocurrir), a conocerme mejor, escuchar a mi cuerpo…y de últimas con un compañero de mi madre, que hace electroacupuntura con un aparato muy curioso que me “chequea” el cuerpo y me dice lo que me va bien y lo que no. Así ha visto que debo dejar de comer jamón y el glúten. Que mi sistema linfático está mal y me ha mandado unas algas (de herboristería). Que mis antiguos empastes de amalgama me dan la lata (sobre todo uno), pues por lo visto liberan mercurio y a algunas personas con la saliva les hacen efecto y empeoran estos procesos…¡el jueves voy al dentista a cambiármelo! Y que me bañe en lugar de ducharme, con algas de mar para baño y luego me eche aceite de girasol, que es mejor que el de oliva para la piel. ¡Ah! Y me tomo al día 8 capsulitas de ometrix omega 3-6-9.
Tengo que decir que tras todo ésto estoy mucho mejor, todavía no he llegado a la curación total pero ¡sé que estoy cerca! ¡Saludos y mucho ánimo para todos, que hace mucha falta!
Fuente: https://www.facebook.com/notes/atopicos-curados/experiencia-de-una-atopica-nuestra-compa%C3%B1era-cristina-rodriguez-planas/191930644187646 [Adaptación del original]
