Las estaciones, verano, otoño e invierno

VERANO

¿No os pasa a veces que de un verano a otro olvidáis el calor que pasasteis la última vez? Y de un invierno a otro lo mismo, y al final uno desea siempre estar en la estación contraria ya está harto. Bueno, en verano la temperatura aumenta hasta agonizar, y con ello el sudor y el picor, sobretodo si permanecemos en casa y si permanecemos mucho rato en la misma posición. Para contrarrestar recomiendo llevar ropa muy ligero, evitar en lo posible del contacto piel con piel para que no sude, lavarse más a menudo, aligerar la ropa de cama y beber mucha agua. En la primavera os hablaba de la aparición de las primeras burbujas: en verano esto se puede acentuar. No sé muy bien por qué aparecen, pero si te las tocas, con una pueden aparecer varias más fácilmente. A mí sobretodo me aparecen al levantarme, por lo que me imagino que será por el calor bajo cama.

En este periodo podemos aprovecharnos del mar y de la piscina. El mar a unos les va bien y a otros les va mal. Con el agua dulce lo mismo. En cualquier caso, al salir del agua siempre debes tener cuidado de tener a mano una buena ducha y también la crema para después, para evitar que la piel quede tirante e incómoda. Para la piscina tres cuartos de lo mismo, solo que esta vez tenemos la presencia del cloro, que casi siempre será una agravante. Dependiendo de la cantidad de cloro, a mí la piel me la puede dejar tirante, desprotegida o rara al tacto. Sin embargo, he de decir que esto me ocurría sobretodo cuando era pequeño y especialmente cuando estaba mal de la piel. Ahora puedo abusar de la piscina tanto como quiera, por eso creo que aquí es especialmente importante no tener ninguna herida.

Quisiera resaltar el verano puede dar mucho pie a salir y a la fiesta, y con el ello al alcohol y a las pocas horas de sueño, o mal dormidas. Descansar por la noche es de vital importancia para sobrellevar la enfermedad. Todos estos factores puedes agravar repentinamente la dermatitis y dependiendo de las circunstancias, convertirse en un potencial factor de riesgo como desencadenante de un brote o crisis.

OTOÑO

Parece ser que al igual que la primavera el otoño también trae alergias. Las termómetros comienzan a bajar, por norma general, pasando por un término medio templado que debería ser el más óptimo, ya que ni mucho calor ni mucho frío nos conviene. En la primavera también ocurre esto. En mi caso, no creo tener alergias por las que deba preocuparme porque me den picor, sino que lo que me ocurre es que me resfrío. Aun así, tras los primeros cambios de la primavera y tras los sofocantes días de verano, normalmente agradezco la llegada de otoño, ya que pienso que puedo responder mejor ante las adversidades. Gracias por los comentarios de algunos usuarios que me han ayudado en este tema.
INVIERNO

Y de vuelta al otro extremo de la línea del tiempo. Esta vez nos puede pasar que vamos muy abrigados porque en la calle hace frío, pero luego resulta que en el edificio donde trabajas o estudias se está caliente, y llevas unas capas de más que no te has podido quitar, entonces sudas y empeoras. Además, se trata de un sudor mucho peor que el del verano, porque la piel está tapada con ropa, bloqueada, y no puede respirar. Cuidado también con el viento helado. Aquí en Zaragoza hace mucho (el famoso cierzo) y te deja la cara, los labios y las manos K.O. Esto nos puede producir unos horrorosas y persistentes grietas especialmente en: los nudillos, que tardan bastante en cursas; en los labios: que son bastante molestas y duelen mucho. Por último, ojo con la sequedad provocada por el frío extremo, ese que se mete hasta los huesos, y que no hay manero de ver llegar; se cuela por la puerta y saluda antes de que puedas tomar el desayuno.

2 pensamientos en “Las estaciones, verano, otoño e invierno

  1. Otro problema, llega el verano. A mi hijo las cremas le suelen sentar mal la mayoria, le dan alergia, entonces que hacer ¿probar con cremas con protector solar? o ¿hidratarse bien, buscar
    la sombra y evitar las horas mas dañinas del sol?. Probar cremas nos da miedo y pereza, sobre
    todo en la cara, pero ¿que hacemos?

  2. De verdad, yo intentaría dejar a un lado la común preocupación que se tiene por la cremas y tratar de vivir lo menos pendiente de ellas. Lo de tener alergia en verano a las cremas es un poco ambiguo; realmente es alergia o simplemente le caen mal, o es que no está usando las cremas adecuadas para él, o es que las está usando inadecuadamente; es que pueden ser muchas cosas y decir simplemente que se tiene alergia a algo tan grande como el mundo de las cremas, y además solo en verano, es muy extraño.

    En verano hay que hidratarse mucho menos porque ya sudamos de por sí. Yo probaría a dejar de hidratarse por costumbre o porque se lo han mandado los médicos y que simplemente lo haga cuando lo necesito. En diversas entradas del blog hablo sobre ello.

    Aun así, evitar las horas más dañinas del sol es bueno para todo el mundo, y buscar la sombra si se tiene calor también; no es que él tenga que hacer nada de eso en especial. Todo eso es mucho más simple, Él tiene que hacer las cosas como las sienta y cómo las necesite y para eso es muy importante que deje de pasar y de guiarse por lo que le dicen o por lo que se supone que debe hacer o que está bien (refiriéndome exclusivamente a la enfermedad). Cuánto antes coja el timón de su enfermedad, antes llegará a buen puerto.

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