El ambiente del hogar

Como toda ayuda es poca, siempre puedes tener en mente los siguientes factores, para que el ambiente de tu casa sea el más propicio para tu piel.

La temperatura. Si está en tu mano y en tu bolsillo, recomiendo una temperatura templada. Como mi casa es relativamente grande le cuesta mucho coger el calor por lo que suelo pasar bastante frío en invierno, porque no podemos poner la calefacción tantas horas, ya que nos saldría muy cara. Con esto quiero decir que me pongo la bata, la braga al cuello y el gorro si hace falta. Y si paso algo de frío tampoco pasa nada.

La humedad. Hay a quienes un ambiente húmedo como el que encuentras en algunas zonas costeras, les va bien. A otros no. A mí la humedad no me gusta ni me sienta bien, porque yo soy seco por naturaleza y me va bien la sequedad. Depende de las características de tu piel y de tus gustos. Simplemente te recomiendo que trates de evitar los extremos, ni muy húmedo ni muy seco.

Cambios bruscos de temperatura y humedad. Principalmente causados por cambios de estacione y viajes. En ese momento tu cuerpo tiene que realizar un ejercicio de adaptación. Por lo que la buena respuesta de tu organismo dependerá de tus capacidades de adaptación y del esfuerzo al que lo sometas en este cambio.

Habitaciones ventiladas. Que el ambiente no esté cargado. Con eso no digo que no tengas higiene, sino que permanezcas demasiado tiempo en una habitación cerrada, con puertas y ventanas cerradas. Reconozco que cuando fuera hacer frío no hay ganas de abrir ventanas. Yo prefiero trabajar con la puerta cerrada, pero si no me queda más remedio la dejo abierta. Lo que hago a veces también es trabajar con ella cerrada, a la hora hacer un descanso en el que hago algo por la casa, entonces dejo puertas y ventanas abiertas para que se airee rápidamente.


Ventiladores y aire acondicionado. Cuidado porque mal empleados suponen un cambio brusco en la temperatura. No será la primera vez que he cogido un buen resfriado por tomármelo a la ligera en verano.

Quitar el polvo. Estar rodeado de polvo, lógicamente no es nada bueno, peor si le tienes alergia. Se ensucia el aire que respiras así como se ensucian tus manos y tu. Por lo que rascarse en estas circunstancias es peor. Lo normal limpiar los muebles de vez en cuando (yo lo hago todos los domingos) y barrer, fregar, pasar la mopa o el espirador frecuentemente (yo lo hago cada dos o tres días). Aunque a veces me ocupe de la casa, me ocupo principalmente de mi cuarto. Así que, si mi madre barre, no lo hace en mi cuarto. Así que, noto enseguida si no está limpio (aparte es que el sol me da de lleno y se ve el polvo). Recomiendo especial cuidado con fuentes atrapa polvo, como son las alfombras, peluches, estanterías altas y rincones. En mi caso, intento limpiar lo más afondo y rápido posible. Bueno, lo tengo que decir, para barrer uso una técnica especial que me he inventado: en los pasillos y en general en todas las zonas medianas no levanto el cepillo del suelo y como mi madre y mi hermana tienen el pelo largo, todos sus pelos se quedan enganchados en el cepillo y hacen una especie de barrera atrapa polvo. Así, cuando levanto el cepillo me encuentro un montón de pelusas y en definitiva he barrido más rápido. También hay cosas que no se quedan pegadas y rincones que no puedo hacer así, así que combino también con la técnica tradicional.

Lavar los platos. Al principio, cuando tenía las manos mal y no podía soportar el contacto con el agua y mucho menos con el jabón de los platos, no podía lavar los platos. Probé una vez lo de ponerme guantes pero era una sensación horrorosa. Pasados los años ya no he tenido más ningún problema y al fin y al cabo no he estado obligado a lavarlos. Para todas las madres y padres que tenéis problemas, os recomiendo hidratación nada más acabar, que estéis bajo el agua lo menos posible, sin temperaturas extremas, que escogáis bien un jabón no agresivo y todos esos pequeños detalles que ya sabréis personalmente.

2 pensamientos en “El ambiente del hogar

  1. Menuda estrategia barrendera, sí señor! xD El ingenio del atópico, voy a empezar a decir.

    Yo recomiendo pasar la aspiradora en lugar de barrer. Quita mejor el polvo, y sobre todo, que es lo más importante, no levanta más polvo, algo que en cambio barrer sí provoca un poco más. Yo soy alérgico y en cuanto “huelo” el polvo, salgo escopetao y limpio. Incluso el verlo ya me provoca alergias. Pero en fin la alergia es lo de menos, aunque me influye a la piel tb obviamente.

    Tengo un gato en casa, y eso hace que el polvo esté más en el aire. Al pobrecillo procuro no tocarle mucho, aunque no me afecta demasiado. También dicen que los edredones nórdicos acumulan más ácaros por dentro, pero mientras no moleste, no pasa nada, que tampoco es cuestión de volverse paranoicos.

    En fin, que lo que dices es totalmente cierto: ventilación y mantener cierta limpieza.

    • ¡El ingenio atópico, me gusta!
      Ya sé que digo muchas cosas que son de sentido común, pero prefiero repetirlas porque me ayuda a afianzarlas yo mismo. Mucho mejor el aspiradores tienes razón. Sigue así de interesado por los detalles que parece que no tienen importancia pero esto como en un examen, las pequeñas cosas son las que marcan la diferencia entre el 8 y el 10, a pesar de que ambas son buenas notas.

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