Peleando con la noche

Dormir bien es una cadena de eslabones positivos. Duermes bien, te levantas descasada, bien, trabajas bien durante el día, tienes energía. El problema viene cuando ocurre lo contrario. Bien está que duermas mejor o peor, mucho o poco, por trabajo, por nervios por un evento, pero no porque te has estado rascando toda la noche. Estamos hablando de que la propia dermatitis nos impide descansar, todo ello a través del picor o la incomodidad. Entonces, además de estar agotada, te levantas dolorida y te preguntas que rayos ha ocurrido por la noche que tienes la sensación de haberte visto atrapada en algo de lo que querías escapar para dormir a gusto y tranquilamente pero no has podido, y entonces te das cuentas de que te has hecho heridas y te preguntas realmente cómo han llegado hasta ahí.

Si son tus pequeños los que están sufriendo la ira de esta enfermedad, trata de apoyarles en tu lo que puedas: duerme con ellos, abraza y dales golpecitos que los calmen, acude a su llamada, sóplales las heridas, cualquier cosa que hagas hará que ellos se sientan protegidos y eso hará que se tranquilicen y que cojan el sueño. ¡Estoy seguro de que ya lo hacéis, así que seguid así papás! A continuación comento algunos trucos y puntos a tener en cuenta, que harán de las nohes un momento menos problemático.

HÁBITOS

Ropa de cama apretada. Para que duermas bien es vital que la ropa de cama esté lo más apretada posible, es decir, que la cama tiene que estar perfectamente hecha, pero además debes asegurarte de que suficiente parte de sábana (y del resto de capas de la cama) queden debajo del colchón, de forma que no pueda salir fácilmente. El secreto está en que cuando duermas tengas el menor espacio posible de libertad para moverte y rascarte. Por lo tanto, te tiene que costar entrar en la cama, para deshacerla lo menos posible. Yo como no soy muy alto, me hago una bola delante de la almohada y voy metiendo las piernas con cuidado. Tranquila por que luego te metes y te puedes acomodar y poner de lateral o como quieras. La cosa está en que si pasas una mala noche, vas a reducir lo daños y si pasas una buena noche los daños serán casi cero (porque también tras una buena noche podemos levantarnos con alguna pequeña herida nueva).

Infusión de manzanilla y tila. La manzanilla ayuda a hacer la digestión mientras que la tila ayuda a que te relajes. Para nada se trata de efectos fuertes, se trata de una infusión muy común y tradicional. De hecho yo no estaba seguro de si servía para algo, pero al cabo de unos días haciéndolo, y después unas semanas, fui dándome cuenta de que realmente había estado durmiendo mejor. Cuesta hacerse a la costumbre (yo no la tengo) por lo que no pasa nada si te la tomas sólo de vez en cuando o cuando realmente la necesitas. Precisamente yo hago eso, si noto que tengo una digestión pesada, sea de noche de al medio día, me tomo una manzanilla y si ese día por lo que sea me pica, por la noche una tila (según la necesidad es mucho más fácil).

A la cama sólo con sueño. Un error muy común es el de irse a la cama a dormir por la fuerza, cuando realmente uno no tiene sueño. Muchas veces me ha pasado que como al día siguiente tenía que madrugar, me he tenido que meter a dormir porque digo “bueno, si no me duermo ya mañana voy a estar hecho polvo”, el caso es que precisamente por eso acabo no durmiendo bien. Por lo tanto, haya el motivo que sea, uno sólo debe dormirse cuando ya no puede más, y no vale con estar agotado físicamente, tiene que ser mentalmente. No digo que aguantes hasta ver doble (que es demasiado). Precisamente un rato antes es cuando te llegan las primeras sensaciones de sueño, que no debes dejar atrás por terminar lo que estás haciendo. Si lo tienes que hacer, debes esperar a que llegue la segunda ronda de sueño, de nuevo esas sensaciones de agotamiento mental “que no puedo más, que me duermo”.

Un entretenimiento. Tener una hábito antes de dormir (el de la manzanilla y tila ya es uno) es muy bueno para coger el sueño, porque el cuerpo se acostumbra y sabe que cuando se produce ese hábito ocurre algo, que en este caso es dormir. Parece una tontería pero el cuerpo se habitúa y realmente responde y hace que las cosas difíciles se vuelvan sencillas. Un hábito muy bueno es el de leer. Se tiene que tratar de algo que no te active demasiado. El juego por ejemplo no sería bueno. Y si puedes meterte en la cama y realizar ese hábito dentro mejor. Un ejemplo ideal sería leer en la cama con la infusión de manzanilla y tila.

Agotamiento físico y mental. El cansancio físico te ayudará porque a tu cuerpo no le quedarán energías para seguir de marcha. Cuidado porque sin cansancio mental no podrás dormirte. En resumen, puedes dormirte bien con cansancio mental y todavía mejor con cansancio físico, pero no sólo con con cansancio físico.

NORMAS

La temperatura. Cuidado especial con los cambios de estaciones y en general con el calor que pasamos por la noche. Consulta el tema “las estaciones”.

El pijama y la ropa de cama. Toda la ropa en su justa medida y muy suave. Consulta el tema “la ropa”.

Digestión ligera. Cenar adecuadamente. Consulta el tema “guía alimentaria”.

La siesta. No lo recomiendo para que por la noche estemos tan cansados que no tengamos ganas de rascarnos ni de dormir mal.

3 pensamientos en “Peleando con la noche

  1. Hola, soy Ana Muñoz, mexicana, tengo toda m vida padeciendo DA (32 años) y es reconfortante ver como tantas personas han encontrado la forma de sobrellevar este problema, que sin duda puede llegar a ser un tormento…me he sentido muy identificada y motivada por muchos de los testimonios y me he decidido a dejar de manera adecuada el montón de medicamentos que llevo años tomando, quiero aprovechar que hasta ahora mi organismo ha sido muy noble, no quiero provocarme daños peores y sobre todo quiero dejar de depositar mi fe el la medicina solo porque no quiero hacer el esfuerzo y el compromiso conmigo misma de de disciplinarme en dieta y mucha pero mucha voluntad para salir adelante, el apoyo lo he tenido toda mi vida con mis padres, amigos y ahora de mi esposo que ha tolerado heróicamente cada brote, y mi desesperación en los peores momentos, haciéndome sentir una mujer normal y atractiva para él…espero tener el coraje suficiente pero creo que el primer paso esta dado…Saludos y muchas gracias por este espacio….y ánimo para todos

    • Hola Ana, mucho ánimo, esa es la actitud y la buena disposición necesaria. Siempre recomendaré consultar con el profesional a la hora de dejar el tratamiento o reducirlo con fines a quitarselo del todo pronto, pero de forma progresiva para reducir el efecto dañino de dejar una medicación a la que estabas acostumbrada. Igualmente puedes comenzar desde ya ese nuevo camino y a seguir consejos, cuidando tu alimentacion y hábitos de vida; no hay ningún tipo de incompatibilidad y no necesitas esperar a dejar de tomar los medicamentos, sino que el momento de empezar es ya.

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