Actividad física

La actividad física es vital, te activa y te mantiene en armonía con las exigencias de la vida. Sin embargo se puede hacer muy duro ya que tenemos que afrontar ciertas adversidades que pueden agravar la dermatitis. El problema está en que el sudor crea irritación, las heridas escuecen y el roce con la ropa en estas circunstancias empeora todavía más la situación. Además, disfrutar de la actividad e ignorar el picor se vuelve una tarea muy difícil, casi imposible. Por lo tanto, para hacer deporte en condiciones tenemos que tener la piel lo mejor posible.

Recomiendo evitar en la medida de lo posible llevar mucha ropa y ropa que sea agresiva (rugosa, basta, desagradable al tacto). En mi caso he practicado kárate durante toda la vida y en según que etapa lo he pasado realmente mal por culpa de la tela del kimono, ya que era muy basta, y aun comprando un un kimono más suave, el contínuo roce y el sudor de la actividad intensa siempre me hacía heridas y hacía que mi cuerpo fuera una bola incandescente de picor. Puede que otros tejidos, como el neopreno, también puedan ser un poco agresivos. El caso es que aunque cuando he estado bien no he tenido demasiados problemas, cuando he estado mal se ha notado mucho más (casi al empezar), por eso digo que es tan importante que estemos lo mejor posible. También recomiendo evitar pasar calor por la temperatura y en función de ella, por las capas de ropa que llevemos puestas.

Los deportes acuáticos, depende de cómo estemos, suelen requerir que tengamos a mano una buena crema hidratante. Además deberemos tener en cuenta el cloro si es en una piscina y la sal si es en el mar y actuar en consecuencia a ello y según lo necesitemos. En mi caso, antes me sentaba especialmente mal el agua (la época en que siempre tenía heridas) pero conforme lo fui superando me di cuenta de que mi sufrimiento en el agua y los cuidados que mi piel requería después habían disminuído, y cada vez que volvía al agua lo disminuían más; y era yo el que pensaba que nunca podría disfrutar de una buena ducha, de la piscina o del mar en paz.

Por último, hablando de la ducha, te recomiendo que leas el tema que puedes encontrar el mismo blog, y básicamente que sigas respetando la máxima de ducharte cuando realmente te apetezca y no necesariamente porque hayas echo deporte y sudado, eso sí, sin descuidar la higiene más personal. Si quieres hidratarte, no te recomiendo que lo hagas ni sobre sudor ni sobre agua y también te recomiendo que leas el tema sobre hidratación. Quiero contarte que yo he llegado a entrenar hasta 3 horas diarias 6 días a la semana y he vivido, no sin sufrimiento, pero sin renunciar a lo que me gustaba por culpa de la dermatitis. No debes dejarte vencer, ni condicionar por la enfermedad como si fuera una entidad opresona, ya que bastante pesada es por sí misma. Haz lo que te gusta y cuídate para que puedas hacerlo de la mejor forma posible. No des por perdidas batallas sólo porque la dermatitis te lo ponga difícil, con tu fuerza y tu voluntad eres mucho más poderosa/o, pero para eso tienes que darte cuenta; de otra forma, perderás la guerra. Sácate el cinturon negro frente a la dermatitis.