Divide y vencerás

Tener el cuerpo lleno de herias es como tener miles de frentes abiertos y es muy difícil enfrentarte a todos a la vez. Abarcar un problema complejo puede ser difícil, pero descomponer dicho problema en otros más pequeños puede ser la solución. Divide y vencerás. No sé si aquí vencerás pero desde luego es otra forma de intentar salir del abrazo de la dermatitis. Si no puedes resistirte a rascarte, la estrategia que te propongo es la de intentar no rascarse en una sola zona de cuerpo. Que tu empeño no llegue a fijación, pero sí a un estado de observación y de vigilia en que seas capaz de decir “vale ya” cuando estés rascándote la zona que has decidido no rascarte. Así, durante muchos meses estuve intentándolo. El problema era que aunque conseguía que una zona mejorase (porque no me la rascaba) me acababa rascando más otras zonas. Aun así, todo aquel entrenamiento mental, de resistencia al picor y de resistencia al rascado me fue útil. Intentaba guiar a la dermatitis por donde salir, aunque eso tampoco era una solución. Y se hacía casi imposible si era víctima de un brote.

Por eso, piensa en este ejercicio como en un ejercicio de entrenamiento, de fortaleza mental. Tómate los problemas con filosofía. Piensa que probablemente seas mucho más fuerte que otros sin dermatitis en tu mismo estado. Permítete ser humano porque es normal que flaquees ante semejante sufrimiento, una provocación constante. Cae, pero levántate como un humano más fuerte, poderoso, que ha aprendido, entrena y lucha con tus nuevas armas. Y si vuelves a caer, la experiencia seguirá haciéndote más fuerte. Anda que no me he tenido que caer yo veces, pero al final la única salida es levantarte y seguir adelante, pero no como eras antes de caerte, sino como el rey o reina que se levanta y se sienta de nuevo en el trono que le corresponde. El rey o reina de tu vida.

2 pensamientos en “Divide y vencerás

  1. todo se lee muy bonito! pero como se puede intentar hacer entender esto a un niño de cuatro años que lo unico que intenta es aliviarse un poco la intensa comezon que siente… maldita enfermedad!!!!

    • Tienes toda la razón Mónica. No es que no se pueda, sino que es muy difícil, y a nuestra manera, confiando el hijo en sus padres tiene que seguir sus indicaciones y sentir su apoyo. Les sacamos muchos años; tenemos que lograr formas de enseñarles a que lo lleven mejor.

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