Nervios por tonterías

Tengo un amigo que come bastante y con mucha ansia a veces. El caso es que yo pienso que aunque se sea un invitado, y ya de confianza después de tantos años, se debe ser comedido y cortés y guardar una formas en calidad de tal, precisamente después de tantos años. El caso es que el no es así. Y podrías pensar que tiene un poco de geta, aunque lo hace sin malicia. Yo cuando voy por ahí a una casa de invitado, además de que si es menestar traigo algún detalle, procuro no dar el cante en nada que me pueda ser reprochable. Quiero decir, todo dentro de un órden lógico, del saber estar que para mí es normal.

Otro ejemplo es cuando te reúnes para comer y ves que algunos tienen los carrillos llenos antes que nadie, antes de empezar. Si puedo trato de soltar alguna indirecta pero normalmente uno se tiene que aguantar por educación, aunque ellos precisamente no la estén teniendo. Si digo algo suele ser en confianza y muy sutil. A veces sacas para tener un detalle con todos y luego los de siempre tienen que dar el cante y jalarse todo solos. Son cosas que desde mi punto de vista no me terminan de cuadrar en unas personas que me cuadran coherentemente en otras cosas. En resumen, que de verdad cuando te reunes hay gente que a la hora de comer piensa que está sola.

Este tipo de cosillas son las que me queman un poco. Por eso pienso en que no son más que tonterías, que no merecen darles más importancia de la que tienen. Son cosas que debo dejar pasar, tragar y que no cambian el hecho de que estas personas me sigan cayendo bien con sus más y sus menos. En otro tiempo detalles de este estilo podrían haberme acelerado un poco, y cualquier acelerón va mal para la piel, pero ya no. Cuando uno pasa más difícultades (y ya no eso, simplemente cuando se hace adulto) se da cuenta de lo que realmente son problemas y de que muchas veces uno hace un problema de algo que no lo merece. Cada uno somos un mundo y a unos le molestarán cosas que a otro le parecerán insignificantes. El caso es que todos debemos respetarnos, vivir en armonía y preocuparnos por resolver los problemas que realmente interfieren en nuestras vidas y en las vidas de los que queremos.