La experiencia mejora el afeitado

Afeitarme la cara con dermatitis es una de esas tareas que al principio, cuando tuve que hacerlo las primeras veces, nunca sabía como iba acabar. Yo sabía que mandaba pasar una cuchilla por mi delicada y herida piel y que eso no podía traerme nada bueno, pero tenía que hacerlo. Y con los años la necesidad puede aumentar: en mi caso, cuando tengo una barba de ya más de 5 días me empieza a picar, así que gano mucho más afeitándome antes de llegar a ese estado, en el que de verdad puedo acabar con las zonas colindantes a la boca irritadas por sí solas, o incluso con eccemas si me rasco. Por contra, hay quienes esto de tener mucha barba no les va mal ni les incomoda.

Recuerdo que de joven no sabía como hacerlo, así que cada vez que me afeitaba era un sufrimiento que no sabía como iba a acabar, ni como pasaría el resto de días hasta estar bien, ya que hasta el momento, bastante fastidioso era estar preocupado de cuerpo como para ahora hacerlo también de la cara, que nunca me había dado problemas. Realmente necesitas que pasen los años para qué te des cuenta de cuál es la mejor forma de hacerlo, de lo que debes evitar y de los cuidados que debes incluir que otras personas no necesitan pero que para ti son esenciales. Mi caso es el que he tratado de explicar en todos los temas de afeitado, y a partir de él tu puedes sacar el propio tuyo.

3 pensamientos en “La experiencia mejora el afeitado

  1. Hola Saludos. Estoy totalmente de acuerdo con lo que señalas del afeitado. En mi caso, preparo mi piel desde la noche, lavandome la cara y poniendome una crema de peroxido que me seca la irritacion del dia, luego me lavo una vez mas y finalmente, me pongo crema de avena, con lo cual la cara me amanece lista para el afeitado, claro esta que en la mañana, es otro procedimiento donde lavo la cara con jabon de avena, me pongo una crema de afeitar de Eucerin y me lavo al final con agua fria. A mi me sirve. espero que pueda ayudar mi tecnica a otros

    • Ahí está, que cada uno se elabore su propio “ritual” efectivo. Tu caso sirve de ejemplo perfecto. Yo más personalmente, lo que hago es hacerme a la idea de que me tengo que afeitar, quiero decir, si veo que hoy me tengo que afeitar, pues me doy cuenta al levantarme (probablemente porque ya el día anterior pensé que pronto debería afeitarme), así que me afeito al rato, o por la tarde, buscando los mejores momentos y con total tranquilidad. Es decir, trato de buscar el mejor “momento emocional” pero también teniendo en cuenta los factores físicos (que tenga irritación, barba de mucho o pocos días…) y circunstanciales (que tenga un evento, que vaya a comer…). Gracias por comentar 🙂

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