Rozaduras por accesorios

Con el sudor, especialmente en verano, las rozaduras de relojes, pulseras, collares, anillos, pendientes… están a la orden del día. Yo prefiero ahorrarme el daño, y desde hace muchísimos años que no me pongo nada de nada.

Siempre he sido el chico que nunca ha llevado reloj mientras que todos sus amigos lo llevaban y fardaban de ello. Pero es que llevarlo era matador, y además para qué mentir, nunca me han llamado la atención. Y tampoco me gustaba la sensación de que me sudara algo ceñido y pesado, un cuerpo extraño, como es un collar. No se integraba con mi cuerpo. En su época los collares me hacían gracia, en la playa parecían muy modernos, pero todo fue rechazado a ver la incompatibilidad.

Por eso, está la cuestión de adornarse para ir más guapo. En este dilema uno debe pensar si vale la pena ese sufrimiento, es decir, debemos pensar en nuestro aguante, en cuánto somos capaces de resistir sin que la rozadura se haga demasiado grande y nos amargue el día o los días posteriores. Con un poco de suerte también podríamos encontrar elementos que no nos hicieran tanto daño.

Por ejemplo, yo sé que unas rozaduras por sandalia no me son mucho pesar, y como no las suelo llevar habitualmente ni durante mucho rato, las consecuencias negativas son mínimas. Al igual que sé que no puedo llevar nada de metales ni cueros, ni gomas, ni los materiales con los que suelen estar hechos relojes, anillos, pulseras o collares porque me roza, sudo, se me irrita, y el círculo vicioso continúa hasta que no me quito el elemento que lo ocasiona.

2 pensamientos en “Rozaduras por accesorios

  1. a mi la evilla del cinturon enseguida me saca granos y un picor terrible no lo uso mas me pongo una cinta de tela tipo hippi queda bien q DIOS te continue bendiciendo mucho

  2. Hola Fernando, gracias.
    Pues no había contado con el caso del cinturón, porque como se supone que la hebilla va por encima del pantalón, no se nota, pero claro apretándola y dependiendo de las telas imagino que lo que te pasa es que te da sudor y molestia, y entonces el picor y los granos.
    Lo importante es que hayas conseguido tus propias alternativas.
    Un saludo

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