La naturaleza de nuestra de piel

Cada uno tenemos la piel de una manera, por eso en el mismo ambiente y bajo las mismas condiciones nos desenvolvemos de forma distinta y nuestra piel reacciona distintamente. Es interesante conocer qué tipo de piel tenemos, cuál es su naturaleza. Mi piel es seca, o muy seca más bien, y además atópica.

Aunque se vea seca por fuera, y no sea lo más atractivo del mundo, no me importa, porque me gusta tenerla así, estoy cómodo. Dejo de estar cómodo cuando la tengo tirante, pero ese es un estado qué sé cuando se desencadena, por ejemplo tras lavarme mucho las manos o al salir del mar, y no me ocurre en todas las zonas del cuerpo; donde más lo noto es en las manos y casi diría que sólo ahí, y por eso al salir del mar me va bien un poco de crema hidratante, o crema solar, me da igual, la cosa es quitarme la tirantez.

Durante muchos años los médicos me han recetado que me hidratara, aunque creo que no de forma personalizada, sino por defecto, lo que les mandan a todo el mundo que tiene dermatitis (o eso me parece). Sólo fue hasta hace unos pocos años que me di cuenta que toda esa hidratación me iba mal. De hecho, nunca quería hidratarme, porque no me gustaba, me sentía incómodo, pero mis padres me obligaban, era lo que me mandaba el dermatólogo, y yo era pequeño. Lo pensaba, pero no podía o no sabía actuar conforme a mis pensamientos. La mejora al dejar de hidratarme tanto (ahora sólo por cara y manos, y poco más) fue muy buena y sobre todo por fin me libraba del yugo, de las cadenas, de esa entidad que todavía no tengo muy claro quién narices era y que durante toda la vida había hecho que tuviera que hidratarme, mal trago tras mal trago. Quizá había sido simplemente yo mismo, confundido y sin salir del cascarón.

5 pensamientos en “La naturaleza de nuestra de piel

  1. Ya me había comentado mi doctor de este blog pero había leído poco, tendría tantas cosas que aportar en el transcurso de 29 años… Saludos desde México.

  2. Pues no seré yo quien te diga lo contrario, si quieres aportar ¡adelante! ya sabes que puedes comentar, mandarme tu historia. La experiencia de cada uno tiene un valor incalculable para los que compartimos el mismo problema. Yo no dejo de descubrir cosas nuevas, y nuevos pensamientos gracias a vosotros.

  3. Mi historia, como la de muchos que pasan por aquí, me imagino, está como para un libro, jeje, pero intentaré resumirla y te haré un largo correo, tal vez puedas sacar bastante material para uno que otro post. Aguántame, un día de estos te llegará y espero que sirva de algo. Saludos de nuevo 🙂

    • Anda, este comentario no lo había leído. No recuerdo si me la llegaste a enviar, pero las puertas de mi correo siempre están abiertas.

  4. Ahora que lo comentas creo que a mi me pasa lo mismo soy esclava de las cremas, siempre llevo conmigo una en mi bolsa, me siento desesperada literalmente si la olvid por alguna razón, pero creo que eso solo empeora la situación ya que mis brotes se ponen más rojos y se irritan más. Creo que también uso la crema para evitar la resequedad y los molestos “pellejitos” que se forman cuando empieza a Sanar la piel, creo que seguiré tu método y me alejare de ella por un rato. Saludos

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