Luchar o no contra la naturaleza de nuestra piel

Cada persona tenemos la piel de un tipo distinto. Supongo que ya habrán sido catalogadas de muchas maneras. Yo tengo la piel muy seca, que de eso ya me doy cuenta yo, pero no siempre fui consciente de ello.

Como a otros muchos (casi podría atreverme a decir que como a todos nosotros) me han recomendado encarecidamente que me hidratara. “Hidrátate, toca hidratarse, prueba con esta crema hidratante, por todo el cuerpo…” madre mía que pesadez toda la vida mareándome crema para arriba y crema para abajo, cuando a mí las cremas me daban igual, y resulta que a mí no me gustaba hidratarme, ¡me tenían que obligar!

Toda la vida luchando contra mi propia naturaleza, aunque no fuera yo quien empuñara las armas. No ha sido hasta que he sido adulto que he logrado tomar las riendas, pararme a pensar y decir “bueno, y a ver por qué llevo haciendo toda la vida algo que pienso que no me va bien”. En este aspecto, para la dermatitis, me ha funcionado, y me he dedicado a dejar de hacer las cosas que me parecían que me hacían mal y a fomentar las que sí. Por lo tanto, como no me salía del corazón hidratarme, dejé de hacerlo.

3 pensamientos en “Luchar o no contra la naturaleza de nuestra piel

  1. Yo odio las cremas, no soporto su olor, ni me gusta la sensación que se produce cuando la toco con mi mano & la unto en mi piel, me molesta… pero aun así, he aprendido a usarla cuando la necesito en realidad & cuando no, simplemente no me la echo… suelo usarla 1 vez por día si ando mal … siendo que hace tiempo me obligaban a usarla 6 o 7 veces al día …

  2. Yo he dejado de pelearme con mi hija para que se eche crema y tengo que reconocer que esta mucho mejor desde que no lo hace. Y no se porque me empeñaba, yo sólo hidrato mi piel con agua, las veces que necesite al día. Ahora lo hace ella así y tiene hasta mejor humor.

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